Manuel Millones «El derecho al agua para consumo humano tiene que estar consagrado en la nueva Constitución».

La dramática realidad de la crisis hídrica actual que afecta a la agricultura y a toda actividad económica, también golpea directamente al ciudadano.

Muchos campamentos o asentamientos irregulares instalados en la periferia o en lugares sin acceso a redes de empresas sanitarias o cooperativas de agua potable rural,     tienen agua sólo gracias al esfuerzo que hacen municipios en base a camiones aljibe.

El agua es vital, no sólo para las medidas de higiene rutinaria de toda familia sino que también para enfrentar esta crisis sanitaria.

Es por eso que lo que vivimos diariamente en diversos territorios , refuerza la importancia de consagrar el agua para consumo humano como un derecho constitucional.

Aprobada la Constitución, las leyes orgánicas respectivas determinarán cómo se cumple con este derecho que tendría todo ser humano de nuestro país.

“En otras constituciones del mundo este derecho está consagrado, en Chile no y creemos que hay que avanzar en esta línea”, afirma Manuel Millones miembro comisión salud del consejo regional